“LATIGAZO CERVICAL”

“Un latigazo cervical consiste en una aceleración-desaceleración con transferencia de energía en la región cervical. Puede producirse por un accidente de tráfico. Se pueden lesionar los tejidos blandos o hueso, y puede producir una gran variedad de manifestaciones clínicas (síndrome asociado al latigazo cervical).” Québec Task Force (Spitzer, 1995).

Colisiones por alcance 1
Para facilitar la comprensión de cómo se produce esta lesión en un siniestro vial, vamos a explicar cómo es la secuencia en la que se desarrolla:
– Primero, un vehículo sufre un impacto, siempre por la parte posterior.
– En el momento del impacto, el vehículo es sometido a una aceleración; 100 milisegundos después el tronco y los hombros del ocupante del vehículo sufren una aceleración similar a la del asiento del vehículo.
– La cabeza, permanece estática por lo que se produce un movimiento de hiperextensión forzada en el cuello.
– Después de la extensión, la fuerza de la inercia desplaza la cabeza del ocupante del vehículo hacia delante, produciendo como resultado la hiperflexión.

Como referencia del tipo de fuerzas que se aplican en las lesiones por latigazo cervical, podemos decir que un impacto a 32 km/h genera picos de aceleración de casi 12 G (fuerzas G), en la cabeza humana, durante la extensión.

Las fuerzas G no son una medida de fuerza sino una medida intuitiva de aceleración. Está basada en la aceleración que produciría la gravedad terrestre en un objeto cualquiera en condiciones ideales, sin atmósfera u otro rozamiento. Una aceleración de 1 G es generalmente considerado como equivalente a la gravedad estándar.
16G durante un minuto puede llegar a ser mortal. Un cuerpo es capaz de soportar 18 G sostenidas antes de que los pulmones se compriman, la respiración se dificulte y los órganos internos comiencen a desgarrarse. Otro ejemplo sería cuando al detectar 3 GS saltan los airbag de un coche.
Un esguince cervical es una lesión muy frecuente producida por la flexo-extensión brusca del cuello, que se caracteriza por dolor, contractura muscular, sensación de vértigo y rectificación de la lordosis cervical en la radiografía. Podemos concluir con que un latigazo cervical es una acción, y un esguince cervical una consecuencia de ello.

Miryam Moya

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UN IMPACTO A 60KM/H NO ES EL DOBLE DE FUERTE QUE UNO A 30, ES 4 VECES MÁS

Un impacto a 60 km/h es equivalente a caer desde una altura de 14 metros. Un impacto a 100 km/h equivale a caer desde una altura de unos 20 metros, y a 150 km/h corresponde a una caída de 85 metros de altura. Es bastante significativo que un impacto a 60 km/h no es el doble de fuerte que uno a 30 km/h, sino 4 veces más.

La velocidad aumenta la posibilidad de sufrir un accidente, y lo que es peor aumenta la violencia del impacto. A una velocidad adecuada a la vía y a las condiciones que la rodean, nuestras posibilidades de estrellarnos, resultando muertos o gravemente heridos en la carretera, se reducirían drásticamente.

Hay tres tipos de exceso de velocidad:

– El exceso de velocidad de bajo nivel es donde los conductores viajan 5 km/h encima de los límites establecidos.

– El exceso de velocidad excesiva es cuando deliberadamente los conductores viajan muy por encima de los límites de velocidad.

– El exceso de velocidad inapropiada es cuando se conduce demasiado rápido para las condiciones existentes, tales como las condiciones climáticas, de luz, de tráfico y de carretera.

A nivel mundial se estima que en el 40% de las fatalidades en siniestros viales, está involucrado el exceso de velocidad. A mayor velocidad de impacto, mayor es la probabilidad de que ocurran lesiones graves.

FOTO impacto frontal

 

Un impacto a 60 km/h es equivalente a caer desde una altura de 14 metros. Un impacto a 100 km/h equivale a caer desde una altura de unos 20 metros, y a 150 km/h corresponde a una caída de 85 metros de altura. Es bastante significativo que un impacto a 60 km/h no es el doble de fuerte que uno a 30 km/h, sino 4 veces más.

 

La alta velocidad reduce la capacidad del conductor para dirigir de forma segura, especialmente en curvas o en maniobras al evitar colisiones. También aumenta la distancia necesaria para frenar y extiende la distancia que recorre el vehículo mientras el conductor reacciona ante una situación peligrosa. Por ejemplo, si viajamos a 100 km por hora recorremos unos 28 metros en un segundo, demasiada distancia en tan poco tiempo que muestra la incapacidad de reacción satisfactoria por parte del conductor del vehículo.

foto CAMPO VISUAL CONDUCCION

Cabe destacar que a 35 km/h el campo visual del conductor, que es de 104 grados, permite detectar sin dificultad objetos que están fuera de los márgenes de la carretera, a 100 km/h ese campo de visión se reduce a 42 grados limitando la percepción sólo a elementos muy cercanos a la calzada, lo cual impedirá al conductor advertir una situación de riesgo que suceda en el exterior de la vía.

Recuerda que los límites de velocidad no son impuestos por capricho de las autoridades, sino producto de los estudios del perfil de la carretera, sus pendientes, peraltes, inclinación lateral y radios de curvatura, que determinan a cuánto se puede circular.

Conduciendo a la velocidad adecuada, mejoramos la seguridad vial mediante la reducción drástica del número de víctimas por exceso de velocidad.

Miryam Moya