TODOS SOMOS PEATONES

En primer lugar voy a contradecir algunos de los mitos más comunes que se escuchan cuando se denuncian colisiones entre vehículos y peatones. La primera reacción, de la policía y del público en general, es afirmar que los peatones son siempre los que cruzan la calle imprudentemente, por lo que su propio comportamiento es la causa del problema.

Sin embargo, analizando las estadísticas observamos que aproximadamente en el 67% de los casos, los peatones tienen el derecho de paso cuando son alcanzados por un vehículo. Sólo el 19% de las veces son los peatones los que cruzan sin tener el derecho de paso, y el otro 14% no se puede determinar.

Otra reacción común es pensar que los peatones van distraídos porque están enviando mensajes de texto, wassap o hablando por teléfono. Pero analizando los casos podemos ver que el 13% de los peatones no estaban atentos de alguna manera, al producirse el siniestro.

En otras palabras, la mayoría de los peatones son golpeados mientras están obedeciendo la ley, y prestando atención a su entorno, cuando un vehículo se precipita hacia ellos de una manera que posiblemente no puedan ver, predecir o evitar. Es hora de dejar fiel reflejo de la situación real en vez de culpar a la víctima cada vez que se ven afectados los peatones.

El tipo de peatón que es desproporcionadamente propenso a correr riesgos o no prestar atención antes de ser golpeado, lo engloban los niños y jóvenes de hasta 19 años de edad.

Las razones que hacen que los niños sean peatones más frágiles son varias:

– Son de menor tamaño, y por lo tanto muestran mayor dificultad para ser detectados, sobre todo si están en vías urbanas entre vehículos u otro mobiliario urbano.

– Su falta de prudencia, miedo e información hace impredecible su comportamiento, por lo que pueden invadir la vía de forma repentina con relativa facilidad.

El campo visual de un niño cuando se desplaza por la calle es muy inferior al de un adulto, de manera que tiene un riesgo mayor de sufrir un atropello. Tanto los niños como los conductores tienen que ser conscientes de este hecho para circular con más prudencia, sobre todo en las intersecciones, zonas escolares, pasos de peatones, etc.

Incluso entonces, siguen siendo una minoría. Sin embargo, este hallazgo sugiere el valor de integrar la seguridad vial en el plan de estudios.

Cabe destacar que el número de lesiones y muertes desciende drásticamente en zonas limitadas a 40 km/h, eliminándolas prácticamente en su totalidad en las zonas limitadas a 30km/h.

Miryam Moya
http://www.miryammoya-perito-judicial.com/

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DISEÑO DE VEHÍCULOS QUE DEN SEGURIDAD A LOS PEATONES EN CASO DE IMPACTO

Las colisiones entre vehículos y peatones seguirán siendo un problema importante en el futuro previsible en todos los países. La correlación entre la velocidad de impacto del vehículo y la gravedad de las lesiones en los peatones está bien documentada, y los datos recientes muestran un marcado aumento en el riesgo de mortalidad cuando en un impacto se superan los 40 kilómetros por hora.

Fuente: El Mundo

En la mayoría de los casos, después de haber sido impactado por un vehículo, el peatón golpea el suelo y las lesiones importantes se pueden atribuir tanto al vehículo como al impacto con el pavimento, especialmente en niños. Sabemos desde la década de 1970 que el diseño del vehículo tiene un efecto significativo sobre la gravedad de las lesiones de peatones cuando se produce el impacto con el mismo, y existe una fuerte relación entre la clase de vehículos (automóviles, camiones, camionetas, etc.) y las lesiones de los peatones y su riesgo de mortalidad.

El movimiento de los peatones en caso de impacto ayuda a comprender las lesiones resultantes causadas y cómo reducirlas. Los factores dominantes son la forma y la velocidad del vehículo y la altura, la forma de caminar y la velocidad del peatón con respecto al vehículo.

En la mayoría de los accidentes, el peatón estaba cruzando la carretera cuando es golpeado lateralmente por un vehículo, por lo que la proyección del peatón se produce cuando se aplica la fuerza principal o impacto por debajo del centro de gravedad de la persona  – por ejemplo, cuando un adulto es golpeado por un turismo. Esta es la configuración de colisión en peatones más común y el primer impacto con las piernas generalmente es seguido por un contacto adicional en la que la cabeza es golpeada por la zona del capó o parabrisas del vehículo.

Por el contrario, la proyección hacia adelante del peatón en caso de colisión con el mismo, el movimiento se produce cuando el centro de gravedad del peatón se encuentra dentro de la zona de impacto primario. Es decir, esto sucede cuando la estatura del peatón es pequeña en comparación con la altura del capó del vehículo, y hay menos rotación del cuerpo durante la fase de impacto. Este tipo de impactos conduce a lesiones graves en la mitad del cuerpo.

Fuente: EuroNCAP

En la actualidad existe un gran interés público en la evaluación y regulación de los diseños de vehículos que den seguridad a los peatones. En Europa tenemos una directiva de la UE dedicada a este tema y el programa independiente de evaluación de nuevos modelos de automóviles, EuroNCAP, en el que la seguridad del peatón se evalúa a través de impactadores que representan las diferentes regiones del cuerpo. Un estudio reciente compara las puntuaciones de peatones EuroNCAP con los resultados de accidentes en Suecia, y se observa una reducción significativa en la gravedad de la lesión para los coches con mejor puntuación de peatones, lo que indica un cierto éxito indudablemente.

La investigación biomecánica de lesiones en peatones combina las pruebas físicas de los tejidos y las extremidades y las pruebas de todo el cuerpo utilizando cadáveres y maniquíes y modelos computacionales para mejorar la comprensión de los procesos de impacto. Estos procesos son muy variables y dependen de la biomecánica específica de la materia, así como de la postura inicial de la marcha del peatón y el diseño detallado del vehículo.

Sin embargo, los frutos de esta investigación han sido significativos, con grandes disminuciones en los riesgos de mortalidad durante las últimas décadas cuando los peatones son golpeados por vehículos.

Podemos resumir que los impactos en peatones son muy variables, pero la protección se puede lograr a través de una combinación de la forma del vehículo, la reducción de la rigidez estructural y los dispositivos de seguridad activa. Sin embargo, hay una gran variabilidad en la agresividad de la actual flota de vehículos para los peatones, y todavía no se tiene implantado un diseño óptimo para la protección de los mismos.

Miryam Moya
http://www.miryammoya-perito-judicial.com/