LOS SINIESTROS AUMENTAN. LA CONDESCENDENCIA NOS ESTÁ MATANDO.

Durante la última década, los nuevos coches poseen avanzados sistemas de control de estabilidad para evitar derrapes, cámaras para prevenir, y más y mejores airbags para proteger a los ocupantes en una colisión. Millones de euros se han gastados en campañas para recordar al público de los peligros de conducir ebrio, sin cinturón de seguridad o de escribir mensajes de texto o hablar por teléfono mientras se conduce.

A pesar de todo, seguimos muriendo en las carreteras.

Durante la última década, los nuevos coches poseen avanzados sistemas de control de estabilidad para evitar derrapes, cámaras para prevenir, y más y mejores airbags para proteger a los ocupantes en una colisión. Millones de euros se han gastados en campañas para recordar al público de los peligros de conducir ebrio, sin cinturón de seguridad o de escribir mensajes de texto o hablar por teléfono mientras se conduce.

A pesar de todo, seguimos muriendo en las carreteras, y el aumento súbito y agudo alarma a los defensores de la seguridad.

Parte del aumento se cree que se deriva en la mejora de la economía, lo que ha llevado a los conductores a conducir más kilómetros tanto de trabajo como de placer. Pero eso explica sólo una parte de la tendencia debido a que el número de muertes es un porcentaje de los kilómetros recorridos que también está aumentando.

El siguiente motivo es el aumento de la conducción distraída. Mientras que los coches y los teléfonos ofrecen ahora controles avanzados de voz y otras funciones destinadas a mantener los ojos de los conductores en la carretera, aplicaciones como Google Maps, Snapchat, Facebook, entre otros han creado nuevas tentaciones que los conductores y los pasajeros encuentran difícil de resistir.

Aproximadamente la mitad de todas las muertes de tráfico involucran conductores bajo la influencia del alcohol o las drogas, necesitamos bloqueos que impidan a los conductores ebrios reincidentes operar sus vehículos bajo sus efectos.

Los recortes presupuestarios constantes han dado como resultado una disminución en el número de guardias que patrullan las carreteras, por lo que aumentan las muertes en siniestros por alta velocidad.

Por todo ello podemos apreciar que la tecnología automotriz aumenta, pero tras una década siguen siendo los mismos motivos los que continúan matando a los conductores: cinturón de seguridad, alcohol y velocidad, a lo que sumamos distracciones portátiles y los recortes presupuestarios que limitan la presencia de patrullas y la conservación y mantenimiento de las carreteras.

Miryam Moya

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NO HACEN FALTA MÁS RADARES EN LAS CARRETERAS ESPAÑOLAS

Así es, es la humilde opinión de un experto en seguridad vial, no necesitamos nuevos límites de velocidad que colapsen las carreteras, ni el aumento de radares que aumente la recaudación por multas, dato que demuestra el aumento de las victimas en siniestros viales en lo que va de año.

No necesitamos una política cada vez más opresiva, autoritaria y dominante, en la que basar nuestra seguridad vial. Lo que éste país necesita es educación y respeto vial, que a largo plazo se conseguiría introduciendo ambas en la Educación Infantil, Primaria y así sucesivamente, hasta conseguir adultos responsables, respetuosos con las normas y con los demás conductores, lo que haría descender sin lugar a dudas las víctimas en las carreteras.
Con la actual crisis que millones de personas sufren a diario, cómo pretenden que tengan sus vehículos en perfecto estado, simplemente es absurdo, ya que tienen que atender a las prioridades básicas de sus familias. Aquí se deberían destinar las ayudas pertinentes por parte de los Organismos Públicos, y conseguiríamos una seguridad vial activa, con vehículos en buenas condiciones para circular y conductores más relajados.
Con la excusa de la crisis ya no invierten ni en investigación, ni en formación y sólo se dedican únicamente a controlar al ciudadano, objetivo en el que siempre se deben centrar pero no exclusivamente. Al igual que los importes a pagar en las multas por infracciones de tráfico, ya que no es ni comparable lo que le supone pagar 200€ al vecino del 5º que lleva más de dos años en paro, que al futbolista actual de élite que aparcó en zona restringida con su Mercedes CLS de 800 CV, aunque lo alterna con su Porsche 911 Turbo S. Evidentemente no son circunstancias equiparables que se deberían corregir.
Por último debo hacer hincapié en el punto más notable, fundamental y urgente de las carreteras españolas, su deterioro por falta de inversión en las mismas.
En muchas ocasiones nos encontramos con que las señales verticales de tráfico están deterioradas, tapadas por árboles o vegetación, pintadas o desprendidas sobre la vía, por ello, no es raro que conductores que piensan que han estacionado correctamente, se encuentren con una denuncia, por ejemplo, por “estacionar en zona de carga y descarga”.
Respecto de ello, no hay que olvidar el artículo 139 del Decreto 1428/2003, de 21 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento General de Circulación:
Sección 2.ª Responsabilidad de la señalización en las vías.
Artículo 139. Responsabilidad.
1. Corresponde al titular de la vía la responsabilidad de su mantenimiento en las mejores condiciones posibles de seguridad para la circulación y la instalación y conservación en ella de las adecuadas señales y marcas viales. También corresponde al titular de la vía la autorización previa para la instalación en ella de otras señales de circulación. En caso de emergencia, los agentes de la autoridad podrán instalar señales circunstanciales sin autorización previa (artículo 57.1 del texto articulado).
2. La autoridad encargada de la regulación del tráfico será responsable de la señalización de carácter circunstancial en razón de las contingencias de aquél y de la señalización variable necesaria para su control, de acuerdo con la legislación de carreteras (artículo 57.2 del texto articulado).
En tal sentido, corresponde al organismo autónomo Jefatura Central de Tráfico o, en su caso, a la autoridad autonómica o local responsable de la regulación del tráfico la determinación de las clases o tramos de carreteras que deban contar con señalización circunstancial o variable o con otros medios de vigilancia, regulación, control y gestión telemática del tráfico ; la de las características de los elementos físicos y tecnológicos que tengan como finalidad auxiliar a la autoridad de tráfico ; la instalación y mantenimiento de dicha señalización y elementos físicos o tecnológicos, así como la determinación en cada momento de los usos y mensajes de los paneles de mensaje variable, sin perjuicio de las competencias que, en cada caso, puedan corresponder a los órganos titulares de la vía.
O bien, se produce un atropello de un peatón sobre un paso de peatones con marcas viales prácticamente inexistentes, o un motorista resbala debido a la alegal utilización de marcas viales en pasos de peatones que no sean únicamente de color blanco.
Por tanto, si somos sancionados en base a una señalización que está en malas condiciones o simplemente es inexistente, desde luego, hay que recurrirlo y/o denunciarlo, intentar aportar fotografías de dicha señal ya que según la Ley no se nos puede hacer responsables de este hecho cuando es la propia Administración la obligada a mantener en perfecto estados las señales verticales y horizontales de las vías.