LA SEGURIDAD VIAL NO ES ACCIDENTAL

LA SEGURIDAD VIAL NO ES ACCIDENTAL

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– RESPETA SIEMPRE LOS LÍMITES DE VELOCIDAD

– NO UTILICE EL TELÉFONO MÓVIL MIENTRAS CONDUCE

– UTILICE SIEMPRE EL CINTURÓN DE SEGURIDAD O USE EL CASCO SIEMPRE

– NI ALCOHOL, NI DROGAS AL VOLANTE

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ELIGE SER RESPONSABLE Y SALVARÁS VIDAS, INCLUYENDO LA TUYA.

Miryam Moya 

EL ORIGEN DE CONDUCIR POR LA IZQUIERDA

Aunque existen diversas teorías al respecto, parece ser que fue el zurdo Napoleón, quien impuso en casi toda Europa el actual sistema de circulación por la derecha para todo tipo de vehículos, menos en la Inglaterra no invadida, que aun conserva el antiguo sistema de circulación por la izquierda que se cree que proviene por el uso del látigo en los coches de caballos; al ser la mayoría de los cocheros diestros, se reducía el riesgo de alcanzar a los peatones. Otras razones serían porque Napoleón era zurdo y montaba a caballo por la derecha del animal; o que impuso la conducción por la derecha como consecuencia de una nueva táctica militar que buscaba sorprender al enemigo.

Fuente: https://es.wikipedia.org/
ROJO:    Conducen por la derecha.
AZUL:    Conducen por la izquierda

 Los países ligados al Imperio Británico tienden a conducir por la izquierda y los demás por la derecha. Aunque hay excepciones, Japón nunca fue dominado por los británicos y conducen por la izquierda.

Pese a su orgullosa tradición de seguir conduciendo por la izquierda, hay una calle en Londres en la que se circula por la derecha: se trata de Savoy Court, un callejón que lleva a la entrada del mítico Hotel Savoy. La diferencia se impuso con el objetivo de no molestar a quienes entraban en el vecino teatro Savoy.

Fuente: news.bbc.co.uk

En España, hasta los años 30 no existían regulaciones estatales al respecto. En algunos territorios se circulaba por la derecha (Barcelona) mientras que en otros por la izquierda (Madrid). El 1 de octubre de 1924, Madrid cambió el sentido de circulación a la derecha.

Miryam Moya
http://www.miryammoya-perito-judicial.com/

¿CONDUCIMOS MAL?

La mayoría de las personas son conscientes de los peligros al volante, pero están acostumbrados a compartir estos riesgos, en lugar de tomar la responsabilidad individual por su propia conducta negligente.

Muchos de nosotros hemos tenido la experiencia de no seguir la ley por ir un poco por encima del límite de velocidad o no parar ante una señal de STOP, así que hay esta tendencia a desviar nuestra propia culpabilidad, y eso ha sido institucionalizada por cosas como leyes sin culpa y seguro de automóvil, donde todos compartimos el coste por el hecho de asumir que la conducción es un acto peligroso. El eterno problema para nosotros, como cultura, es reconocer que estas lesiones son a la vez predecibles y prevenibles. El público todavía no ha llegado al pensamiento de que los accidentes de vehículos de motor son algo más que “accidentes”. Y mientras la sociedad crea que son accidentes o actos del destino, entonces se puede hacer poco para evitarlos.

Cada año, más de 1,2 millones de personas mueren en accidentes de tráfico en todo el mundo, sin embargo hay una diferencia importante entre nuestra respuesta a las guerras extranjeras, la crisis del Ébola, o los ataques terroristas de todo lo que inflige menos muertes que los siniestros viales y no hay ninguna protesta pública generalizada o un monumento gigante para los muertos. Nos preocupamos acerca de las drogas, la inseguridad debido a armas de fuego y un largo etc,  pero no enseñamos a los niños a tratar a los coches como las armas cargadas que son.

Si a la insuficiente educación vial, sumamos los problemas diarios y la escasa cortesía, el no respetar la distancia de seguridad, especialmente los camiones, provoca muchas lesiones y muertes graves.

Conducir es un privilegio y debe ser honrado como tal. Al ponerse al volante, respeta a los demás como te gustaría ser respetado.

Datos aparte, no se puede negar que el atractivo de la carretera es innegable y probablemente eterno.

Miryam Moya 

CONSEJOS PARA CONDUCIR CON NIEVE

La conducción en invierno es a menudo peligrosa, pero sabiendo cómo conducir adecuadamente un vehículo con este tiempo, se reducirá el riesgo de sufrir un accidente.

En primer lugar, limpie la nieve o hielo que se acumula en los parabrisas, ventanas laterales, faros y luces de freno traseras con un raspador de hielo o cepillo antes de conducir. Para el coche es absolutamente necesario el limpiar las ventanas y luces según sea necesario durante la conducción en ésta época. Encienda el desempañador delantero y trasero para mantener las ventanas claras mientras esté conduciendo. Otro aspecto importante es accionar el aire acondicionado o la opción de aire fresco para mantener las ventanas del interior del vehículo libre de condensación. Encienda las luces delanteras cuando circule durante el día. Esto hace que su vehículo sea más visible para otros conductores cuando la nieve está cayendo. Conduzca despacio cuando las carreteras esten cubiertas de nieve o de hielo en invierno.

Debe saber que conducir utilizando las marchas más bajas en un vehículo manual aumenta su tracción en la carretera. No use la opción de control de velocidad y no intente adelantar a otros vehículos. Deja espacio de 2 a 3 longitudes de coche entre su coche y el de delante. Esto le dará suficiente espacio para detener y reducir el riesgo de colisionar con el coche que conduzca delante de usted, cuando se conduce a una velocidad lenta. Conducir a una velocidad de más de 40 km/h puede requerir dejar más espacio entre los vehículos. Levante el pie del acelerador si la parte delantera de su vehículo comienza a patinar. No frene mientras patina. Gire el volante suavemente en la dirección que desea para poder controlarlo. Cambie el coche a punto muerto si conduce una transmisión manual. Accione el pedal del freno con suavidad cuando necesite parar. Retire el pie del pedal del freno si los neumáticos se bloquean, e intente suavemente estabilizar su vehículo.

Miryam Moya
www.miryammoya-perito-judicial.com

COSAS QUE HACEMOS AL VOLANTE SIN DARNOS CUENTA

Hay ciertas acciones o “manías” que inconscientemente realizamos al conducir. Algunas de ellas son las siguientes: 

– Aparcamos nuestro vehículo y nos disponemos a seguir caminando al lugar a dónde nos dirigimos, en unos pocos pasos giraremos la cabeza para volverlo a ver. Siempre mira hacia atrás, hacia su vehículo, después de aparcarlo.

– Balancear en repetidas ocasiones la palanca de cambios para asegurarse de que está en punto muerto. Ya sabe, para asegurarse.

– Comprueba si ha cerrado el coche repetidamente, incluso vuelve a pulsar el botón para abrir y volver a cerrarlo para así estar completamente segur@.

– Se coloca el volante y la posición del asiento lo más bajo posible, ya que esa posición del asiento es de coche de carreras. Al igual que si viaja en moto.

– Vivimos con menos de un cuarto de tanque de combustible, que cuando se vacía volvemos a rellenar justo cómo estaba.

– Mirar el reflejo de nuestro coche o moto en un escaparate al pasar.

Por alguna razón desconocida, siempre se ve muy especial cuando lo ves en el reflejo de un escaparate.

Te sientes identificad@ o no?




Miryam Moya
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¿CÓMO PREPARO A MI HIJO PARA SER/ESTAR SEGURO AL VOLANTE?

La educación vial de hoy se centra en el funcionamiento básico de un vehículo y no en las habilidades críticas necesarias para controlar el coche. Los siniestros viales en la población joven son el principal riesgo para la seguridad de hoy. De hecho, los jóvenes se ponen al volante sin las habilidades que necesitan para sobrevivir en las carreteras de hoy en día.

Numerosos expertos aseguran que se necesitan diez mil horas de práctica para llegar a dominar cualquier materia. Al igual que para aprender matemáticas, practicar un deporte, un instrumento musical, cantar o bailar, se necesitan cientos de horas de práctica. Lo mismo ocurre para conducir aunque rara vez le damos el mismo enfoque. La conducción es mucho más peligrosa y es algo que la mayoría de nosotros lo hará el resto de nuestras vidas.

Pues bien, ¿cómo preparo realmente bien a mi hijo para que circule seguro al volante?

Es una pregunta importante, con una respuesta bastante simple, realizar un curso de conducción segura.

El http://www.drivingcamp.it/ es la respuesta correcta para las personas que quieren aprender a tener un control completo sobre los vehículos que conducen, en cualquier situación y bajo cualquier tipo de condición ambiental. El equipo de conducción más seguro, está compuesto por personas dedicadas y apasionadas centrados en la enseñanza de conductores de todas las edades, garantizándoles las habilidades mentales y físicas requeridas para conducir con seguridad. Sus instructores de conducción son de lo mejor que podemos encontrar, ya que personalmente lo pude constatar el pasado fin de semana cuando fui invitada a realizar uno de sus cursos de conducción segura en el emblemático Circuito de Monza.

Estos instructores han pasado cientos de horas a caballo en el “asiento de la derecha” con los estudiantes que acuden al Driving Camp, enseñándoles desde los fundamentos de la dinámica del vehículo hasta habilidades de conducción avanzadas para la práctica en carrera, en un ambiente agradable y divertido.

Al conocer a Carolina, una simpática joven de 20 años con la cual tuve el placer de compartir la experiencia, llegué a la conclusión de que todos deberíamos preguntarnos, ¿es mi hij@ o yo mism@ un buen conduct@r? 

Por lo general, la respuesta que nos daríamos probablemente sería:  Sí claro, lo está/estoy haciendo muy bien!. De hecho, es esa falsa creencia la que lleva a algunas de las estadísticas más desagradables. Las muertes en siniestros de automóvil matan a más jóvenes que la combinación de las drogas, los homicidios y suicidios, algo que ciertamente da que pensar. La mayoría de los siniestros viales de jóvenes, se deben a la perdida del control por parte de su conductor, en gran parte debido a la inexperiencia.

Este programa nos pone al volante del coche con un instructor que ha sido entrenado y tiene cientos de horas de experiencia de conducción en condiciones de alto rendimiento y situaciones de emergencia. Ellos nos exponen a una serie de fundamentos básicos que aumentan la comprensión y proporciona experiencia en:

– Habilidades esenciales de control del coche.
– Visión periférica y focal.
– Frenado de pánico.
– Frenar en una curva.
– Distancias de seguridad y distancias de frenado adecuadas.
– La evitación del peligro.
– Transferencia de movimiento y peso.
– Control de tracción básico y recuperación.

Como estudiante, se adquiere un nivel de respeto al vehículo, y el conocimiento de sus propias habilidades y capacidades. Da un sentido de confianza y la actitud de seguridad vial apropiada para ayudar a conducir en las diferentes situaciones que inevitablemente pueden presentarse.

Tras mi experiencia llego a la conclusión de que Carlo Rossi y Driving Camp, realizan una valiosa contribución a la seguridad en las carreteras.

Miryam Moya.
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ESCRIBIR A 60KM/H MIENTRAS CONDUCE HACE DEJAR DE MIRAR LA CARRETERA 75MT

Estudios realizados en Australia han encontrado la clave para mejorar significativamente la seguridad de los conductores obligando a mantener sus ojos en la carretera evitando la perdida de concentración.

Utilizar la tecnología Bluetooth o manos libres, dónde en la marcación se utiliza un solo botón o puede realizarse la llamada activandola por voz, hace mantener los ojos en la carretera, aunque ésta acción no está exenta de peligro.

Con respecto a ésto, los mejores consejos para mantener una conducción segura son los siguientes:

– Nunca escriba textos mientras conduce, es muy peligroso e ilegal: los conductores que escriben en su teléfono móvil apartan sus ojos de la carretera durante 4,6 segundos en un intervalo de 6 segundos. Esto significa que a 60kph un conductor no está observando la carretera durante 75 metros.

– Siempre mantenga sus ojos en el camino: La clara lección de las últimas investigaciones es que mantener los ojos en la carretera es fundamental para reducir los riesgos de viajar con el uso del teléfono móvil en manos libres. Hablar y escuchar no son acciones demasiado peligrosas para el tráfico, en buenas condiciones de conducción, pero quitar la vista de la carretera para marcar o responder es altamente arriesgado.

– Los conductores pueden utilizar un dispositivo de manos libres, siempre que no toquen su teléfono. Los teléfonos inteligentes con manos libres ofrecen la marcación activada por voz y funciones automáticas de respuesta para reducir el esfuerzo de hacer y recibir una llamada y permitir que los ojos de los conductores permanezcan en la carretera en todo momento. Puede instalar aplicaciones que limiten las llamadas en su teléfono y que se activen por voz. Los conductores inteligentes utilizan la tecnología a su alcance “para reducir las distracciones en la conducción”.

– El uso del teléfono móvil con manos libres en los coches es legal. Sin embargo, esto no quiere decir que sea apropiado o libre de peligro que los conductores lo utilicen en todo momento. Los conductores no deben hacer llamadas con el tráfico pesado, en las intersecciones o con mal tiempo o con malas condiciones de la carretera. Si la llamada no es necesaria o usted considera que es inseguro responder en ese momento, no conteste la llamada. Puede devolver la llamada cuando llegue a su destino, o bien desviarla al buzón de voz o a un servicio de contestador.

Miryam Moya
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RECICLARSE O MORIR

Es un error creer que una vez que se ha obtenido el permiso de conducción ha terminado la etapa formativa de un conductor. De hecho, el permiso como tal se otorga cuando un alumno ha alcanzado un mínimo de capacidades necesarias para transitar en las vías públicas con un mínimo de seguridad. Así, en algunos casos y durante un periodo de tiempo se debe señalizar con la señal “L” que la antigüedad del permiso es inferior a un año. Esto se debe a que su formación aún necesita y debe ser completada con la experiencia. Y, aunque los conocimientos adquiridos en una escuela de conductores deben ser aplicados durante toda la vida de un conductor, es durante los primeros meses de práctica real cuando se fijan y automatizan totalmente las aptitudes adquiridas durante el proceso de formación.

Sin embargo, existe la creencia errónea y generalizada de que, una vez un alumno abandona la autoescuela porque ha adquirido el correspondiente permiso de conducción, ya no necesita ningún tipo de formación continua o de reciclaje que renueve lo aprendido o que regule ciertas aptitudes o actitudes que se hayan visto modificadas.

De hecho, solo se pueden citar dos tipos de curso, de carácter obligatorio, que tengan como propósito reciclar o ajustar comportamientos incorrectos. Estos son el CAP (curso de capacitación profesional) y los cursos de sensibilización y reeducación vial, e incluso en este último caso solo es obligatorio cuando se ha perdido la totalidad de los puntos del carné.

Con todo, existen iniciativas que, por parte de fundaciones o escuelas particulares de conductores, ofrecen cursos orientados a la mejora de la conducción para que la misma resulte más eficiente y económica, así como cursos de conducción en situaciones extremas, los cuales son muy requeridos por colectivos profesionales como cuerpos de bomberos, policías, conductores de transporte sanitario, etc.

Aunque no es muy conocido, son muchas las fundaciones y empresas que organizan cursos de conducción.
Más allá de la diversión que muchos buscan obtener, es recomendable aprender las técnicas que se imparten, que preparan al conductor a enfrentarse a situaciones como una frenada de emergencia, esquivar obstáculos sobre superficies deslizantes o controlar el desplazamiento de masas o derrapes.

Entre otros tipos de cursos, se pueden encontrar los siguientes:
 

  • Cursos de perfeccionamiento para ciclomotores y motocicletas.
  • Conducción evasiva y defensiva.
  • Conducción de vehículos de emergencias sanitarias.
  • Conducción de vehículos industriales ligeros.
  • Cursos de perfeccionamiento.
  • Cursos avanzados de conducción.
  • Cursos de conducción deportiva.
  • Cursos de conducción en vehículos todoterreno.

Miryam Moya
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INFLUIR EN LOS HÁBITOS DE CONDUCCIÓN DE LOS JOVENES

Si usted tiene conductores jóvenes en casa, nunca es demasiado tarde para tomar medidas que fomenten el tomar buenas decisiones durante la conducción. Los cambios pueden no ser inmediatos, pero pueden ocurrir si usted es persistente y paciente. Al hacerlo, no sólo hará de su hijo un conductor más seguro para los demás, si no que de ésta forma puede ayudar a salvar su vida.

Verbalmente describa y refuerce las conductas positivas. Hable sobre los peligros de conducir bajo la influencia del alcohol y las drogas, o del envío de WhatsApp o mensajes de texto mientras se conduce, ya que aumenta al 80% la probabilidad de sufrir un siniestro vial. Tener conversaciones con su hij@ acerca de qué hacer si le ofrecen alcohol en una fiesta o si alguien le envía textos, mientras él o ella está conduciendo.

 

Este vídeo puede herir su sensibilidad.

Vamos con un plan para hacer frente a situaciones que puedan poner en peligro el bienestar de su hij@:

En primer lugar, debemos ser modelo de conductas apropiadas. Los niños pueden hacer lo que haces, aunque no necesariamente como usted dice. Por lo tanto, el cambio de la conducta de su hijo comienza con el cambio de su propia forma de actuar. Negarse a escribir textos o contestar el teléfono mientras conduce, no consumir alcohol y ponerse al volante de un coche, usar siempre el cinturón de seguridad y pedir a los pasajeros en el coche que utilicen el suyo también. Los más jóvenes que ven a sus padres desarrollar buenos comportamientos están inclinados a adoptar esas mismas conductas también.

Cree recompensas por buen comportamiento. Si nota que su hijo está haciendo algo bueno, cómo por ejemplo usar su cinturón de seguridad o apagar su teléfono antes de arrancar el coche, reconozca y alabe este comportamiento. Cada movimiento de su hijo no tiene por qué ser motivo de una gran celebración, sin embargo probablemente le guste saber que usted valora sus esfuerzos.

De ésta forma influirá positivamente en los hábitos de los más jóvenes, lo que a su vez, a medida que lo adapten a sus vidas se convertirá en recíproco hacia los adultos, cuando por ejemplo su hija de 6 años le reproche por contestar una llamada ó escribir un mensaje. La Seguridad Vial comienza en casa.

Miryam Moya
Técnico en Conservación y Explotación de Carreteras.
Máster en Tráfico, Seguridad Vial y Movimiento.
Perito Judicial
http://www.miryammoya-perito-judicial.com/

FRENAR EN SECO: UTOPÍA O REALIDAD?

Muchos conductores parecen tener poca idea del espacio que se necesita para detener un coche, incluso en buenas condiciones.

 

La distancia necesaria para detener aumenta en proporción indirecta a la velocidad: a doble de velocidad, de 30 km/h a 60 km/h, se necesitará cuatro veces la distancia de frenado.

Incluso las personas con las reacciones más agudas necesitan tiempo para ver un peligro y producir una orden desde el cerebro hasta los pies, que debe pasar desde el pedal del acelerador a el freno y empezar a aplicar presión. Alguien que puede hacer todo esto en medio segundo tiene reacciones magníficas, sin embargo no es lo habitual.

Los tiempos de reacción varían mucho de persona a persona, y son invariablemente más de lo que piensas. Un piloto de carreras profesional que está físicamente en forma, dotado de experiencia y formación en conducción a alta velocidad, puede reaccionar con notable rapidez, en tan sólo 0,2 centésimas de segundo. Esto representa el tiempo que transcurre entre que el conductor detecta un peligro y comienza su acción, ya sea presionando el pedal del freno, acelerando o moviendo el volante. Si tenemos en cuenta que se tarda aproximadamente un segundo para decir “mil”, se empieza a apreciar la velocidad de la luz en las reacciones de un piloto de carreras: en una quinta parte de este tiempo puede reconocer un peligro, decidir sobre el grado de peligro, evaluar lo que podría suceder a continuación, elegir un curso de acción y actuar en él.

El conductor común es mucho más lento en reaccionar: la respuesta alrededor de 0.5 centésimas de un segundo es todavía buena, 0.8 de un segundo es satisfactoria y ni un segundo no sería tan mala. Algo más de un segundo empieza a ser peligrosamente lenta. Es posible que tenga una idea aproximada, incluso una inflada, de lo bien que reacciona, pero su tiempo es difícil de medir a menos que tenga una comprobación médica.

Recuerda que la velocidad de las reacciones pueden variar considerablemente; se ralentizan si estás cansado, enfermo o bajo estrés. El tiempo de reacción puede ser de 0,5 centésimas de un segundo cuando estás en forma, pero cuando se tiene un resfriado podría aumentar a 0.8 centésimas de un segundo. Ese extra de 0.3 marca la tremenda diferencia en la distancia de tú viaje antes de empezar a tomar una acción que evada un peligro delante.

Por tanto, reducir el efecto del tiempo de reacción es posible mediante la lectura de la carretera y darse cuenta de cuándo y dónde se puede producir un peligro. Si sospechas que el peligro potencial está por venir, siempre es aconsejable levantar el pie del acelerador y mantener el pie derecho suspendido sobre el pedal del freno. Esta anticipación ahorrará valiosas décimas de segundo al eliminar la demora mientras el cerebro pasa el mensaje de levantar el pie del acelerador para pasar al mensaje del freno a tu pie derecho.

Ten en cuenta que de noche el tiempo de reacción es mayor, ya que tus ojos tienen que ajustarse constantemente a la evolución de los niveles de la luz. El iris rápidamente debe ajustar su visión cuando se acercan unos brillantes faros, necesitando mucho más tiempo para adaptarse a la oscuridad de nuevo una vez que las luces se han ido; mientras los ojos se van acostumbrando a la oscuridad, se circula temporalmente con problemas de visión. Durante estos momentos en los que es más difícil de ver lo que nos espera, el tiempo necesario para reconocer los acontecimientos que puedan afectar a la conducción aumentará. Prevenir ésta situación cuando conduces de noche es vital, ya que el tiempo de reacción puede elevarse a varios segundos, por lo que tienes que reducir la velocidad en consecuencia.

Mientras podemos influir en nuestro propio tiempo de reacción, nada se puede hacer sobre las deficiencias de los usuarios de la carretera que nos rodean. Es común que alguien involucrado en un accidente se queje de que el otro conductor tenía un montón de tiempo para verlo, pero no podemos dar por sentado las reacciones bruscas del otro conductor.

Hay dos mitos populares que deben ser eliminados. El primero, por suerte ahora rechazado por la gran mayoría de los conductores, es que el alcohol acelera las reacciones. Beber tiene precisamente el efecto contrario, ya que entorpece el sistema nervioso de manera que reacciona más lentamente a las influencias externas. El problema es que el juicio disminuye bajo la influencia del alcohol, por lo que algunas personas piensan que pueden reaccionar más rápidamente después de unas copas. No se enfatiza lo suficiente que nunca se debe beber y conducir. Recordar también que los medicamentos pueden reducir la velocidad, así que cuando nos recetan medicamentos debemos asegurarnos de sus efectos para poder conducir.

El segundo mito es la afirmación de algunos conductores implicados en un accidente: “Me detuve en seco”. Ahora que sabes hasta qué punto se puede viajar mientras se produce la reacción ante un peligro, puedes comprobar que esta declaración no puede ser verdad. Además, no hay coches que puedan hacerlo, ya que si pudieran, los ocupantes serían asesinados por las fuerzas de la deceleración. 

Miryam Moya