LA INFORMACIÓN EN MANOS DE LA CIENCIA: HUELLAS DEL COCHE CONDUCIDO POR JOSÉ ANTONIO REYES

José Antonio Reyes fallecía trágicamente junto a un familiar la mañana del sábado 1 de Junio tras un siniestro vial ocurrido a las 11:40h en la A-376 a 6 escasos km de Utrera, cuando volvía de entrenar con el Extremadura.

Según han apuntado numerosos medios, el jugador superaba el límite de velocidad por lo que las hipótesis apuntan a ese motivo como causa de la muerte del futbolista y su acompañante en el vehículo. La velocidad mata eso es innegable, aunque debo decir que tras analizar el lugar del suceso, las huellas nos apuntan otra teoría que voy a compartir.

A la hora de realizarse una pericial técnica en un siniestro intervienen factores empíricos que requieren el conocimiento de la física, las matemáticas, la topografía del terreno, la ingeniería, los materiales y demás factores que nunca pueden ser recogidos con total exactitud, pues en los cálculos reconstructivos siempre se depende de un rango de valores entre máximo y mínimo, que se aplica en el calculo a variedad de datos tales como los coeficientes aproximados que se emplean,tales como el estado de desgaste de las ruedas de un neumático, el estado de desgaste y material de la calzada, la capacidad de reacción del conductor en base a su edad o circunstancias, condiciones atmosféricas, inclinación de la calzada, aceites u otros liquidos o pinturas deslizantes de marcas viales sobre la calzada, características técnicas de los vehículos, aerodinámica, cargas en los vehículos, y un largo etc de parámetros que se cifran mediante constantes o coeficientes aproximados.

La práctica totalidad de los siniestros de vehículos motorizados dejan algunas señales físicas en la vía que, bien interpretadas, son irrefutables. Con frecuencia, complementan las declaraciones de los testigos y personas afectadas, prueban o desmienten teorías sobre lo acontecido y marcan el rumbo de la posterior investigación. Dicho ésto, únicamente interpretemos éstas evidencias plasmadas en fotografías del lugar. Decir que no son de alta calidad, aunque evidentemente las he visto in situ.

SINIESTRO REYES 1

La formación de la marca o huella que deja el neumático, está influenciado por muchos factores tales como la estructura del mismo, tipos de rodadura y materiales, medio ambiente, condiciones del vehículo, etc.
El área de contacto con el suelo del neumático y la distribución de la presión del mismo, son factores claves para decidir las propiedades geométricas de la marca o huella. La distribución de la presión del neumático da lugar a diferentes tipos de huellas de deslizamiento en la carretera. En general, cuanto mayor sea el desgaste de la banda de rodadura, más oscura será la huella o marca que dejen las llantas en la carretera.

Hay distintos tipos de huellas, pueden considerarse más frecuentes las huellas de frenado, huellas de derrape, huellas de aceleración y huellas de rodadura. A veces hay combinación entre algunas de ellas, o unas se encuentran a continuación de las otras. También importa el trazado de las mismas, ya que nos pueden estar evidenciando un trompo o giro sobre el propio eje, zonas de colisión, etc.

Huellas de frenado.- Es una huella oscura, que presenta estrías longitudinales en la misma dirección de la huella (estas estrías se deben a las ranuras del dibujo del neumático). Su ancho coincide con el del contacto del neumático con el pavimento. Comienza con una marcación suave, y va oscureciéndose.

SINIESTRO REYES 2

Huellas de aceleración.- Son similares a las anteriores, con la diferencia que comienzan oscuras, y luego se van aclarando hasta desaparecer. También posee estrías longitudinales, y su ancho coincide con el del neumático. Habitualmente son muy cortas.

Huellas de rodadura.- Normalmente se produce sobre material suelto (arena, tierra) o sobre césped. En los primeros casos, se “imprime” el dibujo de la rueda sobre el material suelto.

Huellas de derrape: Presenta la particularidad de que las estrías no siguen el sentido longitudinal de la huella. Su ancho puede ser mayor, igual o menor que el ancho del neumático, gobernando este ancho el mayor segmento de la pisada perpendicular al sentido del desplazamiento del rodado. La huella de derrape es provocada generalmente por una rueda que se mantiene rodando pero que al mismo tiempo desliza lateralmente en mayor o menor grado; es poco frecuente un deslizamiento neto a 90° respecto del eje del vehículo. Esta huella es frecuentemente curva, y se presenta más oscura en el lado exterior, debido a fenómenos de transferencia de fuerzas a causa de la “acción centrífuga”.
Se vincula normalmente con fenómenos de giro o de dificultades en curva, pero no es exclusivo de ello, pudiendo aparecer en diversas situaciones, que deben ser estudiadas en particular. Es importante destacar que en general las ruedas se mantienen girando.
Finalmente, es importante recalcar, que antes de comenzar cualquier cálculo o descripción del hecho que se investiga es imprescindible tratar de vincular el tipo de huella con su trazado, identificar a qué rueda o ruedas corresponde, y la trayectoria y posición del vehículo en relación a la huella encontrada, para cada momento de la huella estudiada.
Es habitual que estas huellas y sus variaciones aparezcan en la fase de post-impacto; o en la transición entre el pre-impacto, impacto y post-impacto. Una incorrecta marcación o valoración tenderá a errar la real mecánica del desplazamiento, y a en general a sobre-estimar la velocidad de los vehículos involucrados.
Hay diversas situaciones en las que el conductor pierde el control del vehículo, y tarda en retomar el control del mismo, o no consigue lograrlo hasta que choca o el vehículo se detiene. En todo ese proceso, las ruedas dejan marcas de caucho, caracterizadas como de “derrape”.

Por tanto, las Huellas de Derrape son las producidas por la desviación lateral de un vehículo de la dirección que llevaba. En estas clases de huella se pueden encontrar ligeras estrías o líneas perpendiculares o diagonales a la dirección normal de la marcha de cada rueda.

Cuando el vehículo se desplaza lateralmente producto de una pérdida de control (salirse de una curva, maniobra) normalmente se dice que es una huella de derrape.

SINIESTRO REYES 3

Son numerosas las formas, clases y dimensiones que pueden estar contenidas en una huella producida por un neumático en un siniestro vial, y poder caracterizarlas y clasificarlas es de vital importancia para una posterior investigación del mismo, de su correcta categorización desentenderán las acertadas conclusiones que a posteriori obtenga el investigador.

El conocimiento teórico debe, necesariamente, complementarse con un reconocimiento práctico, de manera que el profesional actuante, al percibir cualquier tipo de huellas producidas por un neumático, la interprete en base a ellos.
Recordemos que siempre es fundamental, en primera instancia, discernir si el neumático se encontraba en rodadura libre o se hallaba bloqueado, esto nos dará las pautas necesarias para determinar si se desarrollo una acción evasiva, y en segundo lugar el tipo de superficie, será indicativa de numerosas patrones, que harán que el investigador recorra el camino correcto a una adecuada conclusión.
La difundida práctica de tomar coeficientes de rozamiento de frenado para aplicarlos a simples derrapes introduce importantes errores en el cálculo de velocidad, sobreestimándola. El error introducido por esa metodología es tan grande que resultaría preferible no calcular velocidad a calcularla por dicho método erróneo.
Es necesario e imperioso instruir a los responsables de la recogida de datos del serio error que se comete al no describir y clasificar la huella correctamente, advirtiendo además de los cambios que se van produciendo en su trazado. Además de la medición y mapeo de los distintos tramos de la huella, se debe requerir sea fotografiada en su inicio, desarrollo y finalización.
Por tanto, nos encontramos ante una salida de vía por el margen derecho con posterior colisión frontal excéntrica y vuelco. El lugar del fatídico accidente es un tramo recto, a nivel, con una excelente visibilidad, claramente superior a los 250 metros. El firme es de aglomerado asfáltico, en buen estado de conservación y rodadura.

SINIESTRO REYES 1

Podemos observar cómo las huellas tienen su origen en el carril izquierdo, primero con una de derrape seguida de la de frenada hasta la salida de la vía por parte del vehículo.

La huellas intermitentes. Este tipo de huellas se presentan cuando el vehículo bloquea sus llantas y la suspensión es altamente inestable, igualmente cuando la superficie de la vía presenta ondulaciones o baches.

Si el frenazo se produce sobre una carretera totalmente llana, homogénea y las ruedas han frenado con igual intensidad, presión y estado de la banda de rodadura, las líneas que se producen serán rectas y paralelas apreciándose dos líneas si las ruedas de delante y atrás tienen la misma vía, dado que las huellas de las ruedas posteriores se montarán exactamente sobre las anteriores. En este caso, puede localizarse únicamente el punto en el que las ruedas delanteras han comenzado a marcarse, ya que la huella aparece con un colorido más intenso y la forma de las estrías se altera.

Si existe una rueda menos hinchada que las demás, al ponerse en contacto con el suelo una mayor cantidad de superficie, la frenada se verá afectada y el vehículo se inclinará hacia el lado de dicha rueda. Si es una rueda delantera, habrá un “coletazo” hacia el lado opuesto; si es trasera, hacia el propio lado. En el caso de que los frenos actúen de forma desigual, se producen iguales resultados que en el supuesto anterior.

Con una presión de inflado inferior a lo marcado por el fabricante, el neumático se aplasta y se calienta más fácilmente, de manera que su desgaste se acentuará, acortando la vida útil de la goma. Además, un neumático inflado a una presión insuficiente da problemas a la hora de dirigir el vehículo, especialmente sobre terreno mojado, y llegando al extremo un neumático inflado a una presión insuficiente puede llegar a desllantarse, esto es, a salirse de la llanta y reventar. Es notable saber que con una presión de inflado inferior a lo marcado, la distancia de frenado aumenta considerablemente, al igual que aumentando la velocidad, por lo que la unión de éstos factores es altamente peligroso. 

No hay indicios ni huellas de que otro vehículo ajeno estuviera implicado en el siniestro.

Sabiendo esto, podemos calcular la velocidad que llevaba el vehículo por la huella de frenada que deja impresa en el pavimento. No he podido medirla exactamente por una cuestión de seguridad, pero decirles que ni teniendo una huella de frenada de 30 metros, bastante más de la que dejó impresa el vehículo conducido por el malogrado futbolista, rozaría la velocidad que apuntan de 237 km por hora. 

CÁLCULO DE LA VELOCIDAD DE UN VEHÍCULO POR LA LONGITUD DE SUS HUELLAS DE FRENADA

Datos de referencia para realizar los cálculos:

Longitud de la huella de frenada: 30 m.
Coeficiente de rozamiento: 0.7
Pendiente (valor negativo=descendente): 0 %
Suma de tiempos con reducción de velocidad y aún sin marcado de huellas: 0.5 Seg.
Velocidad consumida en el impacto: 0 Km/h
Margen de error a aplicar: 10 %

Cálculos realizados con los datos de referencia antes citados:

En principio, empleando la fórmula con los datos facilitados, se obtendría un resultado de: 72.86 Km/h

Lo que equivale a una velocidad de 20.26 m/s

Ello implica que, en el tiempo transcurrido desde que se observa la situación de peligro y se empieza a actuar para detener el vehículo, hasta que se empiezan a marcar las huellas, (0.5 segundos), se hubiera recorrido una distancia de 10.13 metros, (0.5 multiplicado por 20.26); lo que sumado a la longitud de la huella de frenada, (30 metros), arrojaría una longitud total de 40.13 metros.

Si empleamos nuevamente la fórmula con la nueva distancia (D=40.13 metros), se obtendría un resultado de: 84.27 Km/h

Y si a esa velocidad resultante le añadimos la consumida en el impacto, (0 Km/h), se obtendría un resultado de 84.27 Km/h

Por último, y aplicando el margen de error establecido, (10%), se podría afirmar que el vehículo circulaba a una velocidad comprendida

Entre 75.84 y 92.7 Km/h

Por todo ello, debemos ser prudentes, tener paciencia para que los profesionales puedan investigar y realizar su trabajo, y evitar especulaciones innecesarias hasta tener conclusiones ante una tragedia que ha sesgado la vida de dos personas, dejando a su vez otra vida pendiente de un hilo, una familia devastada y una afición que llora su perdida.

Miryam Moya

 

 

 

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10 respuestas a “LA INFORMACIÓN EN MANOS DE LA CIENCIA: HUELLAS DEL COCHE CONDUCIDO POR JOSÉ ANTONIO REYES

  1. Interesante lectura, enhorabuena. Dado que el estudio entiendo que es “grosso modo”, ¿qué margen de error estimas que puede haber en el resultado obtenido? A priori parece una velocidad lenta, incluso peligrosa si se tratara de 75 km/h circulando por un carril izquierdo de una autovía.

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    1. El principio de conservación de la energía, nos dice que la energía necesaria para detener un móvil, es igual que la energía que lleva ese mismo móvil. Es decir, que la energía de rozamiento, la que se produce al detenerse, ha de ser igual que la energía cinética que trae el vehículo. Con una huella de 30mt sería inferior a los 100km/h con un margen de error del 10%.
      Con esta información podemos conseguir avanzar sobre una primera determinación de las causas que pudieron tener incidencia en el accidente, siendo por lo tanto fundamental como factor indiciario para posteriormente dirigir la investigación hacia un sector determinado con el fin de corroborar la apreciación inicial.
      Gracias por tu comentario, un saludo!

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  2. Muy buenas y enhorabuena Miriam;
    No sé si logro entender que has tomado datos in situ, en el escenario del siniestro.
    Yo únicamente he aplicado cálculos en base a una hipótesis, y es que el vehículo recorrió fuera de calzada una distancia inferior a 80m hasta PF en una zanja y posición de vuelco sobre el techo del vehículo.
    Teniendo en cuenta que pudo deslizarse sobre una superficie no asfaltada, posiblemente sobre partes metálicas, y que se detuvo al encontrar la zanja, he estimado una velocidad de desplazamiento de entrada en este tramo, inferior a 60 km/h. Incluyendo en la hipótesis, que el vehículo pudo volcar al desplazarse lateralmente en derrapada y encontrar la acequia del arcén.
    Evidentemente, sólo se trata de una hipótesis intentando analizar las imágenes y videos publicados. Y mediciones en Maps.

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    1. Con ello podemos conseguir avanzar sobre una primera determinación de las causas que pudieron tener incidencia en el accidente, siendo por lo tanto fundamental como factor indiciario para posteriormente dirigir la investigación hacia un sector determinado con el fin de corroborar la apreciación inicial. Muchas gracias por compartir, un cordial saludo!

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      1. Antes de continuar con la conversación, disculpad si mis argumentos o mis formas no son todo lo correctas o me equivoco en algo, pero el desconocimiento me lleva a ello. Creo que todos hemos podido ver el aspecto final del vehículo, y las velocidades que os leo son infinitamente inferiores a lo que se comenta, incluso que medios han publicado (que vaya tela…). ¿Son estas velocidades que habéis calculado suficientes para que el estado final del vehículo sea el que se aprecia?

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      2. Hay que realizar numerosos cálculos más, cómo en el vehículo, en el lugar del siniestro que no tienen que ser de marcas o huellas de frenado, un sin fin de variables que pueden guiar hasta el fatal desenlace.
        Hay que prestar mucha atención en el incendio, cómo se generó, si fue antes o después de la colisión, etc. El análisis de las huellas es una pista más dentro de un buen número de variables.

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      3. Parece que según las estimaciones que hice y ha aportado un perito in situ para A3, la velocidad a la que se pudo producir la pérdida de control estría en torno a los 150 km/h o superior.
        Yo me aventuré a proponer una velocidad de 70 km/h al salir de la calzada y entrar en la zona del camino.
        Se puede hacer cálculos más cercanos con los nuevos elementos conocidos, ya que según parece, el vehículo al derrapar lateralmente y encontrar la acequia, hizo un vuelo que continuó dando vueltas de campana hasta PF, donde se incendió.
        Hay que considerar la elevada masa que hace consrvar una gran energía aun a velocidades no muy altas.
        También, que la carrocería del vehículo parece bastante íntegra.
        Desde luego, no veo los 200m que dicen los medios que recorrió hasta deternerse…

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